Disney supera por primera vez a Pixar con Moana

Cartel de Moana
Portada de la película de Moana

La semana pasada fui a ver la última película de Disney: Moana. Resta decir que salí completamente satisfecha y sorprendida por las siguientes razones.

La primera, porque se trata de una película preciosa con alta calidad en todos los elementos que la integran: historia, animación, música, personajes, documentación, etc. Toda esta mezcla lograron su cometido primario: hacerme feliz y mantenerme inmersa en ella durante los 1:40 min que dura, dejándome como un cliente satisfecho que probablemente irá a verla otra vez y que se la recomendará a todos sus conocidos.

Y la otra razón es porque Disney logró hacer lo que Pixar no ha podido: sacar 2 excelentes películas en un solo año; mostrándose superior a Pixar por primera vez en algo (al menos es lo que opino).

Si recordamos el año pasado, Pixar nos conmocionó y dejó perplejos con la belleza de Inside-Out (Intensamente) alzando nuestras expectativas sólo para después decepcionarnos con la mediocridad de The Good Dinosaur (el Buen Dinosaurio) que sólo se mostró destacada en el área técnica.

Este año, con la grandeza de Zootopia y el anuncio de Moana en invierno, pensé que probablemente Disney tendría el mismo problema, pues, a final de cuentas es muy sabido que calidad y cantidad es difícil de lograr al mismo tiempo. De cierta manera me desanimaba pensar que la película de Moana no fuera a ser buena, ya que siempre me ha gustado la cultura polinesia y si bien, Lilo y Stitch me parece linda, no es muy representativa de esta cultura.

Inside Out o Intensamente
Inside Out, fue una excelente película de Pixar en el 2015, seguida de la mediocre The Good Dinosaur.
Afortunadamente no fue así, Moana superó mis expectativas y la de muchos que conozco. Y esto sólo comprueba que sí es posible repetir buenos resultados en todo lo que hagas, y lograr calidad y cantidad al mismo tiempo.

No hay pretextos para no dar el máximo o para cobijarse en las mantas de la mediocridad. Aunque probablemente todavía es muy pronto para decir que las siguientes películas de Disney estarán del calibre de Zootopia o Moana, en los últimos trabajos de la compañía animadora se puede notar claramente la presencia del proceso que Ed Catmull tantos años ha estado refinando para lograr productos de excelencia constantemente. Y es la presencia de este proceso lo que con seguridad me hace suponer que Disney y Pixar nos seguirán deleitando con fantásticas películas durante un tiempo más.

Pensar esto es algo que significa mucho para mí, pues cuando era niña me tocó ver el debut de La Sirenita (de hecho, ésta fue la primer película que vi en el cine), La Bella y la Bestia, Aladdín y El Rey León; películas que marcaron una gran era para después indicar el comienzo de un largo declive. Durante mucho tiempo pareció que Disney había perdido su toque, pero la semana pasada, al ver al Moana, siento que el Disney que conocí de niña finalmente está regresando.

Por último sólo quiero decir que encuentro muy importante y satisfactorio a los nuevos personajes femeninos. De un tiempo para acá se ha notado cómo la representación de éstos han transicionado de ser la damisela en peligro a seres más profundos e independientes, como en el caso de Moana.

Me siento muy alegre por las nuevas generaciones de niñas que ya tienen un modelo más independiente y valioso a seguir. Y si bien, en este momento no quiero entrar en detalles sobre la importancia de esto, sólo me resta decir que Moana se convirtió en unos de mis personajes favoritos, muy dignos de mi admiración.

¡Vayan a verla!