Metrópolis

El otro día mi novio y yo buscábamos una película para ver en Netflix y mientras escarbábamos entre toda esa inmensidad de títulos, encontramos la famosa Metrópolis de Fritz Lang. En ese momento no estaba de humor para ver algo de cine mudo, sin embargo ya nos habíamos comido casi todas las palomitas y en vez de seguir buscando acordamos en verla.

Review

La historia trata de que en una futura megalópolis el proletariado vive en una ciudad subterránea y se encarga de la maquinaria que mantiene funcionando la ciudad de arriba. Como es de esperarse, la clase trabajadora es inhumanamente explotada y al no encontrarse satisfecha con su estilo de vida, comienza a reunirse en secreto con una muchacha que profetiza la llegada de un “mediador”. Dicho mediador resolverá las diferencias entre los pobres y los ricachones.

Pese a mi resistencia inicial de ver Metrópolis por estar en blanco y negro, muda y algo larga; el filme me enganchó al instante como la obra de arte que es. Ahora puedo entender por qué ha influido tanto en las películas de ciencia ficción y de horror que le sucedieron.

Metrópolis es considerada como una obra del expresionismo alemán y es por eso que se pueden apreciar no sólo grandes contrastes de luces y sombras a lo largo de la película, sino también el uso de tomas en ángulos altos y bajos para incrementar el dramatismo en las emociones de los personajes.
En la película, el maquillaje, gestos y ademanes de los actores son un poco exagerados, supongo yo para compensar la falta de color y sonido del cine mudo. La actuación de Brigitte Helm cuando interpreta al robot es mi favorita, pues encuentro bastante entretenida su expresión facial que implica maldad y sus gestos corporales que dan idea de lascividad, sobre todo en su danza erótica donde además sus movimientos se ven mecánicos simbolizando al robot.

Contraste entre María y el robot María

Uno de los grandes aspectos de la película es sin duda su utilización de efectos especiales, pues con ellos se mostró su todavía no explorado potencial al poder crear un mundo que no podía filmarse en la realidad. Se puede apreciar la conceptualización de la futurista megalópolis, sentir la imponente Torre de Babel en el centro de la ciudad así como la pequeñez de sus habitantes respecto a esos grandes edificios, pero sin duda los más impresionantes de todos, son los efectos de cuando se le otorga la apariencia de María (la profetisa que pregona la llegada del mediador) al Maschinenmensch (El robot).

Imponente Torre de Babel en el centro de la megalópolis
Efectos especiales donde se aprecia la Imponente torre de Babel como el corazón de la ciudad.

Lo más interesante es que a casi 90 años de su filmación, puedes ver la película sin sentir falsedad en los efectos visuales. A diferencia de algunas películas que son incluso modernas como  Terminator que se nota la cara plástica a Swarzenegger una vez que se quita el ojo o Jumanji donde el león y los changos se ven como muñecos; los efectos en Metrópolis se ven naturales y no encuentras signos de falsedad, ni siquiera en el robot.

A pesar de que la película fue bien recibida por la audiencia, los críticos encontraron la historia un tanto infantil, ingenua y tontuela. El escritor de ciencia ficción H.G. Wells expresó que había visto el filme más tonto y que creía imposible que se pudiera hacer otro más tonto que ese.

Wells criticó la premisa de la película sobre todo porque mostraba que la automatización complicaba más las cosas en vez de simplificarlas. Ciertamente, aunque la visión futurista de Lang fue acertó en muchas cosas, también se mostró reducida con otras. La historia de su película resultó ser muy ingenua, como él mismo aceptó más tarde diciendo:

He dicho a menudo que no me gusta Metrópolis y esto es porque no puedo aceptar el leitmotiv del mensaje de la película. Es absurdo decir que el corazón es el intermediario entre las manos y la cabeza, eso por supuesto se refiere al intermediario entre el empleado y el empleador. El problema es social y no moral.

A lo largo de la película podemos encontrar una gran cantidad de símbolos, algunos aparecen de manera obvia como la Torre de Babel, Moloch, el Pentagrama Invertido, la Muerte o la Meretriz de Babilonia así como otros elementos simbólicos menos obvios. En este aspecto encontramos a la clase trabajadora que al vestir y actuar similar representa la falta de individualidad y a las manipulables masas, no deseosa de hacerse cargo de sus acciones o de su destino.

A pesar de que la historia debería ser la columna vertebral de la obra resultó siendo una base débil; sin embargo el vasto contenido simbólico viene a compensar un poco este aspecto porque le da un significado mucho más profundo.

Metrópolis sólo fue vista tal y como su director la pensó una sola vez: Durante su estreno en Berlín en enero de 1927.
A partir de ahí, como era práctica común de esa época, la película fue mutilada repetidas veces para poder ser distribuida. Así pues de sus originales 3 horas, el filme terminó durando hasta la mitad y muchas de las explicaciones quedaron en misterio. Por ejemplo, hubo ciertas versiones donde se removió el motivo por el cual Rotwag creó al robot o de por qué éste se había vuelto malvado una vez le dieron la imagen de María.

Transformación del Maschinenmensch a María
Transformación del Maschinenmensch a la imagen de María.

Las múltiples ediciones de la película no solo resultaron en la pérdida de las imágenes en el celuloide, sino también la pérdida de la música. Como sabrán, para la década de los 20’s la música de una película muda era tocada en vivo y si el filme era editado, entonces las partituras también debían ser editadas para que pudieran corresponder a la proyección.

Actualmente ha habido muchos trabajos de reconstrucción del filme original incluyendo la versión de 1984 por Moroder, donde re-interpreta completamente la historia, le agrega colores y cambia la música por una más contemporánea.

Definitivamente, el mayor misticismo de Metrópolis no radica en su vasto contenido simbólico o en su gran logro técnico, sino en que de cierta forma la obra original se ha perdido para siempre. Sin importar qué tan “completa” sea la versión que veas, no deja de ser el reflejo de lo que alguna vez fue, reconstruida y re-interpretada por varios ahora parece la criatura que el Dr. Frankenstein trajo a la vida alguna vez.


Fuentes y Referencias