Mi primer visita a un Ashram.

El fin de semana pasado acompañé a mi novio a visitar a sus papás que encontraban en un Ashram cercano.  Un Ahsram es un lugar de retiro espiritual, un centro de reunión para poder meditar, encontrar silencio, convivir con la naturaleza.

Poco sabía yo de la existencia de estos lugares y de esta comunidad hasta ese día. Realmente quedé impresionada de observar cómo la gente practica el estilo de vida y la filosofía que el yoga enseña. Como los Ashram son lugares de retiro, se encuentran apartados de las ciudades para poder quedar en medio de la naturaleza; así pues, todo lo que escuchábamos eran los sonidos de aves, insectos y ramas de los árboles movidas por el viento.

A diferencia de mis suegros, yo no practico yoga ni estoy muy involucrada con su filosofía, sin embargo, unas cuantas horas de visita con ellos a ese Ashram fueron suficientes para recordarme que todos los seres vivos somos parte de algo más grande que poco comprendemos. (Órale, vaya que me sirvió)

Quisiera compartir estas fotografías que tomé durante mi estancia en ese lugar, que me hizo pensar en lo acostumbrados que estamos a nuestros espacios artificiales y cómo de repente dejamos de apreciar la belleza de la vida.